El cuento trata sobre un caballo enfermo que un cerdo ayuda a recuperarse motivándolo a levantarse y correr de nuevo. Cuando el dueño del caballo ve que se ha curado, decide celebrarlo matando al cerdo, sin reconocer el papel que jugó en la recuperación. La moraleja es que a menudo no se reconoce a quienes realmente contribuyen al éxito.