http://confidenciasdeungerente.blogspot.com




                                     Efrén Martín, gerente de                      y profesor de
                                                                www.fvmartin.net


Un perro de caza atrapó una liebre, y tan                 demostraciones solicitadas, pero para su
pronto la mordía como le lamía el hocico.                 sorpresa causan gran malestar en la otra
Cansada la liebre de este juego, le dijo:                 parte, ya que son interpretadas como carentes
-¡Deja de morderme o de besarme, para que yo              de valor por ser obligadas y no espontáneas.
sepa si eres mi amigo o mi enemigo! (Esopo).              Peor aún, el hecho de haberlo tenido que
                                                          pedir liquidó para siempre la espontaneidad
                                                          anhelada. A partir de entonces, causará tanto
                                                          daño mostrar afecto como no hacerlo. La
                                                          trampa queda cerrada con ambos dentro.
                                                              Una empresa pide la “asunción voluntaria”
                                                          de una reducción salarial y, esto es lo
                                                          importante, sin compensación ni reducción de
   Foto: Baharri




                                                          horarios. Presentada como elección libre y
                                                          solidaria, la dirección despreciará y acosará a
                                                          quienes no sean “colaboradores”. La
                                                          animadversión de los trabajadores será
    Nuestra mente no está bien equipada para              automática, ya que elijan lo que elijan
afrontar de forma inteligente la paradoja,                perderán -dinero o dignidad- sin opción real.
quedando paralizada y perpleja en situaciones                 ¿Y qué decir de esos empleados que
kafkianas (absurdas y trágicas); frente a las que         desesperan y arruinan a sus empresas,
el último y pésimo recurso es una reacción                aumentando sus exigencias, al tiempo que
emocional de impotencia, ira o llanto ante una            reducen su aportación de tiempo, esfuerzo y
trampa sin salida. Sólo podemos reír cuando               resultados? Todos podemos ser kafkianos.
anticipamos el peligro y evitamos la encerrona.               Finalmente, no son pocos los antaño
    Nos gusta creer que somos libres de elegir en         buenos clientes que hunden el negocio de sus
 la adversidad. Pero sólo lo somos para entrar y          leales proveedores al no pagarles.
 no para salir. La trampa de alambre para                   Las personas creamos vínculos con
 elefantes es especialmente cruel: cuando un              facilidad, porque nuestro cerebro no sólo
 elefante la pisa es atrapado; de forma que si no         asocia ideas, también fusiona sentimientos
 se rebela queda indemne pero preso. Y cuanto             con personas y situaciones. Identificar a
 más tira para liberarse más se hunde el                  tiempo lo lógico o ilógico, lo amable y odioso,
 alambre en su carne, quedando libre pero                 ajusta nuestra mente para anticipar decisiones
 lisiado, al amputarse su extremidad. Veamos              de acercarse o alejarse. Pero, atrapados en la
 ahora algunas trampas crueles para humanos:              paradoja del “quien bien te quiere te hará
                                                          sufrir”, la ambivalencia termina como bien
  Una forma sibilina de maltrato de género:               describió Cervantes: “las tristezas no se
Una persona le dice a su pareja que ya no se              hicieron para las bestias, sino para los
siente amado/a “como antes”, porque han                   hombres; pero si los hombres las sienten
desaparecido sus antiguas demostraciones de               demasiado, se vuelven bestias”.
afecto. La persona cuestionada lo niega, pero                Afortunado el que sabe, de verdad y a
no sirve de nada. Intenta entonces hacer las              tiempo, quienes son amigos y enemigos.
                   Publicado en: Observatorio de Recursos Humanos y Relaciones Laborales, Nº 48, julio 2010

48 eneamigos julio 2010

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    http://confidenciasdeungerente.blogspot.com Efrén Martín, gerente de y profesor de www.fvmartin.net Un perro de caza atrapó una liebre, y tan demostraciones solicitadas, pero para su pronto la mordía como le lamía el hocico. sorpresa causan gran malestar en la otra Cansada la liebre de este juego, le dijo: parte, ya que son interpretadas como carentes -¡Deja de morderme o de besarme, para que yo de valor por ser obligadas y no espontáneas. sepa si eres mi amigo o mi enemigo! (Esopo). Peor aún, el hecho de haberlo tenido que pedir liquidó para siempre la espontaneidad anhelada. A partir de entonces, causará tanto daño mostrar afecto como no hacerlo. La trampa queda cerrada con ambos dentro. Una empresa pide la “asunción voluntaria” de una reducción salarial y, esto es lo importante, sin compensación ni reducción de Foto: Baharri horarios. Presentada como elección libre y solidaria, la dirección despreciará y acosará a quienes no sean “colaboradores”. La animadversión de los trabajadores será Nuestra mente no está bien equipada para automática, ya que elijan lo que elijan afrontar de forma inteligente la paradoja, perderán -dinero o dignidad- sin opción real. quedando paralizada y perpleja en situaciones ¿Y qué decir de esos empleados que kafkianas (absurdas y trágicas); frente a las que desesperan y arruinan a sus empresas, el último y pésimo recurso es una reacción aumentando sus exigencias, al tiempo que emocional de impotencia, ira o llanto ante una reducen su aportación de tiempo, esfuerzo y trampa sin salida. Sólo podemos reír cuando resultados? Todos podemos ser kafkianos. anticipamos el peligro y evitamos la encerrona. Finalmente, no son pocos los antaño Nos gusta creer que somos libres de elegir en buenos clientes que hunden el negocio de sus la adversidad. Pero sólo lo somos para entrar y leales proveedores al no pagarles. no para salir. La trampa de alambre para Las personas creamos vínculos con elefantes es especialmente cruel: cuando un facilidad, porque nuestro cerebro no sólo elefante la pisa es atrapado; de forma que si no asocia ideas, también fusiona sentimientos se rebela queda indemne pero preso. Y cuanto con personas y situaciones. Identificar a más tira para liberarse más se hunde el tiempo lo lógico o ilógico, lo amable y odioso, alambre en su carne, quedando libre pero ajusta nuestra mente para anticipar decisiones lisiado, al amputarse su extremidad. Veamos de acercarse o alejarse. Pero, atrapados en la ahora algunas trampas crueles para humanos: paradoja del “quien bien te quiere te hará sufrir”, la ambivalencia termina como bien Una forma sibilina de maltrato de género: describió Cervantes: “las tristezas no se Una persona le dice a su pareja que ya no se hicieron para las bestias, sino para los siente amado/a “como antes”, porque han hombres; pero si los hombres las sienten desaparecido sus antiguas demostraciones de demasiado, se vuelven bestias”. afecto. La persona cuestionada lo niega, pero Afortunado el que sabe, de verdad y a no sirve de nada. Intenta entonces hacer las tiempo, quienes son amigos y enemigos. Publicado en: Observatorio de Recursos Humanos y Relaciones Laborales, Nº 48, julio 2010