¿CÓMO LLEGAR AL CIELO?
                                                           ¿Alguna vez se hizo usted esta
                                                                     pregunta?
                                                              Muchas personas hoy en día no tienen
                                                         tiempo para preguntarse esto. El traginar
                                                        diario y el ritmo que esta vida nos impone
                                                      generalmente hace que permanezcamos
                                                           ocupados en asuntos cotidianos de esta
                                                           vida y nunca nos preocupemos por lo que
                                                           hay en el mas alla. La Biblia nos dice que
                                                           después de muerta una persona tiene solo
                                                           dos lugares a donde puede ir; el CIELO
                                                           o el INFIERNO. El hombre moderno
                                                           pasa la mayor parte de su tiempo
                                                           ocupado en tratar de satisfacer sus
                                                           propios placeres y deleites en estos
                                                           escasos 80 o 90 años (en el mejor de los
                                                           casos) que pasara en este mundo. Si
                                                           fuésemos realmente sabios trataríamos
de preocuparnos mas por el lugar en donde pasaremos la ETERNIDAD (millones y millones de
años) y no por como viviremos estos 80 o 90 años. La Biblia habla acerca de este tema. Romanos
3:23 nos dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,”. Este pasaje
explica la condición del hombre, que es la de PECADOR y por lo tanto separados de
LA GLORIA DE DIOS. Todos pecamos, esa es una realidad que nos alanza a ti y a
mi. Si alguien es lo suficientemente honesto consigo mismo tendrá
que reconocer que en algún momento de su
vida pecó (hizo algo que a Dios no le
agrada). He conocido muchas personas
que dicen que tienen pocos pecados o
que sus pecados son pequeños. Pero La
Biblia “NO” habla de cantidad de
pecados o de tamaño. sino que dice:
“Porque cualquiera que guardare toda
la ley, pero ofendiere en un punto, se
hace culpable de todos” Santiago 2: 10.
       De esta manera nuestros pecados
constituyen una BARRERA que nos
separa de Dios. El hombre fue hecho con
una finalidad, “Tener Amistad Con
Dios”, pero a causa de nuestros pecados
Dios no puede estar con nosotros ni aceptarnos en su presencia por que El Es Santo y ningún
pecador puede estar ante El. Dios en verdad quiere ayudarnos en nuestros problemas diarios, El
quiere estar con nosotros, El nos ama y no quiere que nadie perezca sino que todos procedan al
arrepentimiento, pero el pecado nos separa de El. Ahora querido lector, piensa un momento, si
una persona muere en la condición de pecador, y sus pecados le están separando de Dios ¿A donde
piensas tu que ira? Si tu respuesta es El Infierno, haz acertado. Es allí a donde nuestros pecados
nos condenan; tanto a ti, como a mi
El Vano Intento Del Hombre
                                                            El hombre, inútilmente trató siempre
                                                       de crear puentes para llegar al cielo,
                                                       algunos han depositado su fe en religiones,
                                                      otros creen que Dios pesará sus obras en una
                                                        balanza y si las buenas pesan más,
                                                        entonces los dejará entrar al cielo. Te voy a
                                                        dar un ejemplo, cuando una persona tiene
                                                        la mano sucia ¿Que crees que debería
                                                        hacer para solucionar eso? Yo supongo que
                                                        hasta un niño diría que lo primero que debe
                                                        hacer es agarrar agua y jabón y lavarse las
                                                        manos. Pero que pensarías si el te dice: -
                                                        En realidad yo voy a ir a la iglesia, voy a
                                                        orar, voy a hacer cosas buenas, voy a ser un
                                                        buen vecino, nunca me lavare las manos
                                                        pero se que con el tiempo, haciendo estas
                                                        cosas buenas mis manos van a quedar bien
limpias - Seguramente pensarías que esta persona esta loca. Pero la mayoría de las personas creen
algo similar. Las personas piensan que yendo a la iglesia, portandose bien, siendo buenos vecinos,
padres o esposos; lavaran el pecado que cometieron en sus vidas. La realidad es que no pueden
proceder de esa forma. El pecado es algo que no se puede quitar de esa forma. Aun si nos
comprometiéremos con Dios a hacer todas las cosas bien en nuestras vidas de aquí en
adelante; no pudríamos borrar el pecado que cometimos en nuestro pasado, y ese
pecado nos sigue separando de Dios. Todas estas obras son vanas,
pues Dios en su Palabra dice: “ Porque por
gracia sois salvos por medio de la fe; y esto
no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por
obras, para que nadie se gloríe.” Efesios
2: 8, 9. No hay NADA que podamos hacer
para ir al cielo. Nada bueno que hagamos
podrá borrar los pecados que cometimos
en nuestra vida.
           El Amor de Dios
       Nuestro Dios sabía que nosotros no
podríamos hacer nada para ir al cielo. Por
eso Él hizo algo. Su Palabra dice:”Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha
dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.” Juan 3:16. Dios nos
AMO tanto que, no queriendo que nadie vaya al infierno, entregó a su hijo para que muriera en
nuestro lugar, por nuestros pecados. Pero Él no solo murió, sino que al tercer día resucitó, y La
Biblia dice que hoy esta sentado a la diestra de Dios intercediendo por nuestros pecados (Romanos
8:34). De esta forma el Señor Jesucristo es el ÚNICO camino que nos puede llevar al cielo. El dijo:
”...Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6. Y lo
único que puede quitar los pecados de nuestra vida es su sangre derramada en la cruz por todos
nosotros, no nuestras buenas obras, no las diferentes religiones, sino la sangre del Hijo de Dios
derramada por todos nosotros. Si tu tienes fe en que el Hijo de Dios vino a este mundo a morir por
tus pecados, creerás también que el tiene el poder para darte vida eterna
Los Dos Corazones
                                         Desde aquel histórico día en que Jesucristo entregó su
                                    vida por nosotros, la humanidad se dividió en dos: por un lado
                                    están aquellos que dicen: - En mi corazón mando yo, no me
                                    importa Cristo, solo me importa satisfacer mis deseos y
                                    deleites, voy a seguir pecando sin importar lo que ocurra
                                    conmigo después, me importa mi vida ahora no después de
                                    muerto -. Este es el tipo de personas que solo se preocupa por el
                                    hoy y no por la eternidad. No se dan cuenta que el hoy a lo sumo
                                    (y en el mejor de los casos) solo dura 90 años. Pero la eternidad
                                    (como lo indica su palabra) no tiene fin. Este es el tipo de
                                    personas que gozará de todos los deleites ahora, pero sufrirá en
el infierno por la eternidad. Estimado amigo, si tú estas leyendo estas palabras y aún no has
tomado una decisión, créeme, no vale la pena perder la salvación eterna, por los pecados y deleites
del hoy. El Señor Jesucristo está esperando a que TÚ tomes una decisión AHORA. No dejes pasar
esta oportunidad. ACEPTA A CRISTO COMO TU SALVADOR.
       El otro tipo de corazón corresponde al de personas
sensibles a la Palabra de Dios, estos se dan cuenta de su
condición: reconocen que son pecadores y que por sus propios
medios nunca podrán llegar al cielo. Es el corazón de personas
que creen en la obra del Señor Jesucristo y tienen fe en que el
Hijo de Dios vino a este mundo y se entrego para morir en su
lugar, y de esta forma poder limpiar el corazón de cada persona
con su sangre derramada en la cruz.”...la sangre de Jesucristo
su Hijo nos limpia de todo pecado. 8Si decimos que no tenemos
pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está
en nosotros. 9Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo
para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda
maldad.” 1° Juan 1: 7 - 9.

                                 ¿CUAL SERÁ TU DECISIÓN?
Estimado amigo, no puedes demorar en tomar una decisión. Cuando un mensaje de este tipo es
entregado solo tienes dos opciones: Aceptar a Cristo y pedirle que limpie tu corazón de todo
pecado con su sangre derramada en la cruz, o rechazarle a Él y su sacrificio y continuar tu camino
hacia el infierno.
La Biblia nos dice: “...En tiempo aceptable te he oído. Y en día de salvación te he socorrido. He
aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.” 2° Corintios 6: 2. El día en
que Dios quiere salvarte es HOY. Piensa que nadie tiene la vida comprada en este mundo y
mañana tal vez sea demasiado tarde. Si deseas aceptar a Cristo y hacerle Señor de tu vida, habla
con Él ahora mismo. Dile así: “Señor Jesús, reconozco que soy una persona pecadora y que
mis pecados me separan de ti, me doy cuenta que no puedo hacer nada para ir al cielo, tengo
fe en que Tú viniste a morir en la cruz para salvarme de mis pecados. Te acepto como mi
salvador personal, entra a morar en mi corazón y limpiame de todo pecado. En tu nombre
oro. AMEN” Si has tomado una decisión por Cristo, nos gustaría orar por vos. Comunicate con
nosotros.
                                IGLESIA BAUTISTA BET-EL
                                 Francisco de Aguirre N° 2050
                              C.P.: 4000 - San Miguel de Tucumán
                                      Tucumán - Argentina
                                      Tel.: (0381) 4254112
                           E-mail: IglesiaBautistaBetel@hotmail.com

El cielo

  • 1.
    ¿CÓMO LLEGAR ALCIELO? ¿Alguna vez se hizo usted esta pregunta? Muchas personas hoy en día no tienen tiempo para preguntarse esto. El traginar diario y el ritmo que esta vida nos impone generalmente hace que permanezcamos ocupados en asuntos cotidianos de esta vida y nunca nos preocupemos por lo que hay en el mas alla. La Biblia nos dice que después de muerta una persona tiene solo dos lugares a donde puede ir; el CIELO o el INFIERNO. El hombre moderno pasa la mayor parte de su tiempo ocupado en tratar de satisfacer sus propios placeres y deleites en estos escasos 80 o 90 años (en el mejor de los casos) que pasara en este mundo. Si fuésemos realmente sabios trataríamos de preocuparnos mas por el lugar en donde pasaremos la ETERNIDAD (millones y millones de años) y no por como viviremos estos 80 o 90 años. La Biblia habla acerca de este tema. Romanos 3:23 nos dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,”. Este pasaje explica la condición del hombre, que es la de PECADOR y por lo tanto separados de LA GLORIA DE DIOS. Todos pecamos, esa es una realidad que nos alanza a ti y a mi. Si alguien es lo suficientemente honesto consigo mismo tendrá que reconocer que en algún momento de su vida pecó (hizo algo que a Dios no le agrada). He conocido muchas personas que dicen que tienen pocos pecados o que sus pecados son pequeños. Pero La Biblia “NO” habla de cantidad de pecados o de tamaño. sino que dice: “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” Santiago 2: 10. De esta manera nuestros pecados constituyen una BARRERA que nos separa de Dios. El hombre fue hecho con una finalidad, “Tener Amistad Con Dios”, pero a causa de nuestros pecados Dios no puede estar con nosotros ni aceptarnos en su presencia por que El Es Santo y ningún pecador puede estar ante El. Dios en verdad quiere ayudarnos en nuestros problemas diarios, El quiere estar con nosotros, El nos ama y no quiere que nadie perezca sino que todos procedan al arrepentimiento, pero el pecado nos separa de El. Ahora querido lector, piensa un momento, si una persona muere en la condición de pecador, y sus pecados le están separando de Dios ¿A donde piensas tu que ira? Si tu respuesta es El Infierno, haz acertado. Es allí a donde nuestros pecados nos condenan; tanto a ti, como a mi
  • 2.
    El Vano IntentoDel Hombre El hombre, inútilmente trató siempre de crear puentes para llegar al cielo, algunos han depositado su fe en religiones, otros creen que Dios pesará sus obras en una balanza y si las buenas pesan más, entonces los dejará entrar al cielo. Te voy a dar un ejemplo, cuando una persona tiene la mano sucia ¿Que crees que debería hacer para solucionar eso? Yo supongo que hasta un niño diría que lo primero que debe hacer es agarrar agua y jabón y lavarse las manos. Pero que pensarías si el te dice: - En realidad yo voy a ir a la iglesia, voy a orar, voy a hacer cosas buenas, voy a ser un buen vecino, nunca me lavare las manos pero se que con el tiempo, haciendo estas cosas buenas mis manos van a quedar bien limpias - Seguramente pensarías que esta persona esta loca. Pero la mayoría de las personas creen algo similar. Las personas piensan que yendo a la iglesia, portandose bien, siendo buenos vecinos, padres o esposos; lavaran el pecado que cometieron en sus vidas. La realidad es que no pueden proceder de esa forma. El pecado es algo que no se puede quitar de esa forma. Aun si nos comprometiéremos con Dios a hacer todas las cosas bien en nuestras vidas de aquí en adelante; no pudríamos borrar el pecado que cometimos en nuestro pasado, y ese pecado nos sigue separando de Dios. Todas estas obras son vanas, pues Dios en su Palabra dice: “ Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.” Efesios 2: 8, 9. No hay NADA que podamos hacer para ir al cielo. Nada bueno que hagamos podrá borrar los pecados que cometimos en nuestra vida. El Amor de Dios Nuestro Dios sabía que nosotros no podríamos hacer nada para ir al cielo. Por eso Él hizo algo. Su Palabra dice:”Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16. Dios nos AMO tanto que, no queriendo que nadie vaya al infierno, entregó a su hijo para que muriera en nuestro lugar, por nuestros pecados. Pero Él no solo murió, sino que al tercer día resucitó, y La Biblia dice que hoy esta sentado a la diestra de Dios intercediendo por nuestros pecados (Romanos 8:34). De esta forma el Señor Jesucristo es el ÚNICO camino que nos puede llevar al cielo. El dijo: ”...Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6. Y lo único que puede quitar los pecados de nuestra vida es su sangre derramada en la cruz por todos nosotros, no nuestras buenas obras, no las diferentes religiones, sino la sangre del Hijo de Dios derramada por todos nosotros. Si tu tienes fe en que el Hijo de Dios vino a este mundo a morir por tus pecados, creerás también que el tiene el poder para darte vida eterna
  • 3.
    Los Dos Corazones Desde aquel histórico día en que Jesucristo entregó su vida por nosotros, la humanidad se dividió en dos: por un lado están aquellos que dicen: - En mi corazón mando yo, no me importa Cristo, solo me importa satisfacer mis deseos y deleites, voy a seguir pecando sin importar lo que ocurra conmigo después, me importa mi vida ahora no después de muerto -. Este es el tipo de personas que solo se preocupa por el hoy y no por la eternidad. No se dan cuenta que el hoy a lo sumo (y en el mejor de los casos) solo dura 90 años. Pero la eternidad (como lo indica su palabra) no tiene fin. Este es el tipo de personas que gozará de todos los deleites ahora, pero sufrirá en el infierno por la eternidad. Estimado amigo, si tú estas leyendo estas palabras y aún no has tomado una decisión, créeme, no vale la pena perder la salvación eterna, por los pecados y deleites del hoy. El Señor Jesucristo está esperando a que TÚ tomes una decisión AHORA. No dejes pasar esta oportunidad. ACEPTA A CRISTO COMO TU SALVADOR. El otro tipo de corazón corresponde al de personas sensibles a la Palabra de Dios, estos se dan cuenta de su condición: reconocen que son pecadores y que por sus propios medios nunca podrán llegar al cielo. Es el corazón de personas que creen en la obra del Señor Jesucristo y tienen fe en que el Hijo de Dios vino a este mundo y se entrego para morir en su lugar, y de esta forma poder limpiar el corazón de cada persona con su sangre derramada en la cruz.”...la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1° Juan 1: 7 - 9. ¿CUAL SERÁ TU DECISIÓN? Estimado amigo, no puedes demorar en tomar una decisión. Cuando un mensaje de este tipo es entregado solo tienes dos opciones: Aceptar a Cristo y pedirle que limpie tu corazón de todo pecado con su sangre derramada en la cruz, o rechazarle a Él y su sacrificio y continuar tu camino hacia el infierno. La Biblia nos dice: “...En tiempo aceptable te he oído. Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.” 2° Corintios 6: 2. El día en que Dios quiere salvarte es HOY. Piensa que nadie tiene la vida comprada en este mundo y mañana tal vez sea demasiado tarde. Si deseas aceptar a Cristo y hacerle Señor de tu vida, habla con Él ahora mismo. Dile así: “Señor Jesús, reconozco que soy una persona pecadora y que mis pecados me separan de ti, me doy cuenta que no puedo hacer nada para ir al cielo, tengo fe en que Tú viniste a morir en la cruz para salvarme de mis pecados. Te acepto como mi salvador personal, entra a morar en mi corazón y limpiame de todo pecado. En tu nombre oro. AMEN” Si has tomado una decisión por Cristo, nos gustaría orar por vos. Comunicate con nosotros. IGLESIA BAUTISTA BET-EL Francisco de Aguirre N° 2050 C.P.: 4000 - San Miguel de Tucumán Tucumán - Argentina Tel.: (0381) 4254112 E-mail: IglesiaBautistaBetel@hotmail.com