El documento habla sobre la importancia de rendir la propia voluntad a Dios. Señala que la verdadera lucha de Jesús en el Getsemaní estuvo en rendir Su voluntad, no en el sufrimiento físico. También destaca que la salvación depende de rendir la propia voluntad a Dios, no sólo de las obras externas. Usa el ejemplo de Esaú, quien vendió su primogenitura por una comida, arrepintiéndose después pero sin posibilidad de remediarlo. Exhorta a