El cuento describe una tarde que dos amigos, Ernesto y el narrador, pasan juntos caminando y explorando los alrededores. Juegan y se ríen juntos, luego deciden colgarse de un puente para ver pasar un tren. Cuando el tren se acerca, sienten mucho miedo pero se quedan colgados hasta que pasa completamente. Al final, el tren se va y ellos se quedan sonriendo, felices de haber compartido esa aventura juntos.