El poema de Antonio Brunet Merino explora temas de conexión con la naturaleza, la búsqueda de la verdad y la introspección a través de diversas imágenes poéticas. A través de la arqueología, el amor, la muerte y el viaje, el autor se sumerge en un diálogo entre el ser humano y su entorno, buscando significado en la existencia y la memoria. La obra resalta la necesidad de reconciliar el pasado con el presente, evocando la belleza y la fragilidad de la vida.