Este documento presenta la historia de Manuel Hernández, un niño de 12 años que huye de su casa abusiva y viaja solo a una estancia ovejera para trabajar como vellonero. Al llegar, duerme en el dormitorio de los peones y conversa con el capataz, quien inicialmente se niega a darle trabajo debido a que Manuel no tiene los documentos necesarios. Más tarde, el capataz accede a dejar que Manuel quede en la estancia temporalmente. El documento también describe brevemente las actividades de esquila en la estancia y