El cine musical se originó en 1927 y fue adoptado por Hollywood. Alcanzó gran popularidad en la década de 1930 durante la Gran Depresión cuando ofrecía una forma de escape para el público. En las décadas siguientes, el género floreció con películas que combinaban magistralmente canto y danza, pero entró en declive en las décadas de 1960 y 1970 con la competencia de la televisión. Aunque parecía condenado en los años 1990, ha habido un renacimiento parcial en los años 2000 impulsado por películas como Frozen.