En 3 oraciones o menos:
1) La adoración es una actitud del corazón que reconoce la gracia y misericordia de Dios, y que brota de un corazón agradecido. 2) La verdadera adoración implica la rendición total de uno mismo, no solo el canto, y requiere conocer íntimamente a Dios. 3) La adoración pública debe reflejar la adoración privada y secreta, pues solo a través de la intimidad con Dios se experimenta el gozo y deleite en la alabanza.