El documento describe un modelo de autoevaluación y mejora en el sistema educativo, orientado a identificar debilidades y fortalecer la calidad educativa a través de un proceso estructurado de cuatro etapas. Se enfatiza la importancia de la participación de todos los actores en la evaluación y la toma de decisiones, así como la adaptación a las realidades específicas de cada instancia educativa. Además, se abordan conceptos clave como criterios, indicadores y estándares necesarios para medir y garantizar la calidad de la educación.