El monstruo miedoso
EL MONSTRUO MIEDOSO Autor:  Adaluz (4º Perseverancia. Escuela José Levy -  México -) Ilustraciones:  Axel, Uriel, Ian, Magalí, Martín, Alejandra, Jaquelina, Abril, Anahí, Morena, Muro, Gabriel, Axel, Anabella (1º “A” Escuela Nº 11 “Isidoro Suárez” – Villa Domínguez -  Argentina) H abía una vez, hace mucho tiempo, quien sabe dónde, una niña que llamaba Samanta, ella, bueno era muy miedosa, le temía a reprobar, a los insectos, a la altura, a los animales salvajes, a su maestra, a morir… y un millón de cosas más. P ero un día, llegó sin ninguna razón, un monstruo que se llamaba Sami, igual que Samanta, le temía a lo mismo que ella. Ella se encontró con él y los dos gritaban. Samanta gritó: - ¡No, monstruo! Y Sami: - ¡Niñaaaaa!   Y  se vieron con miedo y preguntaron los dos a la vez: - ¿Me harás daño? - ¡No!- Fue su respuesta. Y  ¡Puf! Mágicamente se hicieron amigos. Poco a poco se harían retos y uno lograría el reto del otro  y esos retos eran… ¡Los miedos! B ueno, al final, los dos, Samanta y Sami, lograron vencer los miedos y tuvieron mucha valentía al vencerlos, vivieron mil quinientos y todas sin miedo. S e me olvidó decirles que se volvieron mejores amigos.

El monstruo miedoso

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    EL MONSTRUO MIEDOSOAutor: Adaluz (4º Perseverancia. Escuela José Levy - México -) Ilustraciones: Axel, Uriel, Ian, Magalí, Martín, Alejandra, Jaquelina, Abril, Anahí, Morena, Muro, Gabriel, Axel, Anabella (1º “A” Escuela Nº 11 “Isidoro Suárez” – Villa Domínguez - Argentina) H abía una vez, hace mucho tiempo, quien sabe dónde, una niña que llamaba Samanta, ella, bueno era muy miedosa, le temía a reprobar, a los insectos, a la altura, a los animales salvajes, a su maestra, a morir… y un millón de cosas más. P ero un día, llegó sin ninguna razón, un monstruo que se llamaba Sami, igual que Samanta, le temía a lo mismo que ella. Ella se encontró con él y los dos gritaban. Samanta gritó: - ¡No, monstruo! Y Sami: - ¡Niñaaaaa! Y se vieron con miedo y preguntaron los dos a la vez: - ¿Me harás daño? - ¡No!- Fue su respuesta. Y ¡Puf! Mágicamente se hicieron amigos. Poco a poco se harían retos y uno lograría el reto del otro y esos retos eran… ¡Los miedos! B ueno, al final, los dos, Samanta y Sami, lograron vencer los miedos y tuvieron mucha valentía al vencerlos, vivieron mil quinientos y todas sin miedo. S e me olvidó decirles que se volvieron mejores amigos.