El documento resume el octavo mandamiento de no mentir ni dar falso testimonio. Explica que la primera mentira la introdujo el diablo cuando tentó a Adán y Eva, mientras que Jesús siempre dijo la verdad a pesar de que le condenaron a muerte. También cuenta la historia bíblica de Pedro negando tres veces a Jesús antes de que cantara un gallo. Finalmente, enumera algunos pecados contra este mandamiento como la difamación, el falso testimonio y el juicio temerario.