El ópalo es un silicato que contiene entre un 4-20% de agua. Se forma como un gel producto de la deposición de aguas termales, rellenando cavidades de rocas o reemplazando madera. En España se encuentra ópalo en las provincias de Albacete, Alicante, Jaén, Sevilla y Madrid, incluyendo localizaciones como Elche de la Sierra, Hellín, Lebrija y Almodóvar.