El Pan que baja del Cielo
Multiplicación de los panes
Jesús pasa al otro lado del
          lago
La gente lo busca
Ustedes me buscan porque
     les di de comer
«Yo soy el Pan Vivo que ha
  bajado del cielo: el que
  coma de este Pan vivirá
 para siempre. Y el Pan que
yo daré es mi Carne, para la
      Vida del Mundo»
         (Jn 6,51).
Jesús se
 manifiesta
 así como el
   Pan de
 vida, que el
 Padre Dios
  da a todos
los hombres.
Esta donación hecha por
    Cristo, se concreta y
experimenta en la Eucaristía
En este admirable Sacramento
 se manifiesta el amor “más
grande”, el que «da la vida por
         los amigos».
En la Eucaristía,
  Jesús no da
 « algo », sino
 que se da a sí
 mismo; ofrece
  su cuerpo y
  derrama su
     sangre.
En cada celebración Eucarística
se experimenta la presencia viva
del Señor, porque al comulgar se
recibe, espiritual y realmente, al
          mismo Cristo
Comulgar estrecha los
 lazos entre Cristo y
      nosotros
Comulgar nos
compromete a vivir la
     caridad
El alimento que nos llena
plenamente y a la vez nos da
  vida, sólo puede ser Dios
Jesús tiene todo lo que
necesitamos. Él es la energía en
    este camino de la vida.
 Dejémonos alimentar, guiar y
       fortalecer por Él.
Vive,
Celebra y
Comparte
con Amor
   la
Eucaristía
Gusten hermanos y verán
 que buen es el Señor.

El pan que baja del cielo