El documento cuenta la historia de Clarín, un niño curioso que le hacía muchas preguntas a sus padres. Un día en el parque se asustó de una hormiga pero aprendió que eran inofensivas. Vio a otros niños que querían matar hormigas porque se habían apropiado de su espacio de juego, pero Clarín les enseñó a dejarles un camino de migas para que se fueran a otro hormiguero, resolviendo el problema de forma pacífica. Los niños aprendieron a respetar a las hormigas.