El patito feo nació en un corral y era mucho más feo que sus hermanos patitos. La señora pata lo rechazó y fue apartado del grupo. Más tarde huyó del corral en busca de un lugar donde fuera aceptado, pero no lo encontró. Pasó un duro invierno solo hasta que llegó la primavera y encontró unos cisnes en un estanque, que le dijeron que era uno de ellos. Cuando se miró en el agua, se dio cuenta de que durante el invierno se había transformado en un hermoso cisne.