El viejo pescador encuentra un pez dorado mágico que le ofrece cumplir cualquier deseo. El pescador pide cosas sencillas para su esposa como un cesto nuevo y una casa nueva, pero su esposa se enfada cada vez más y pide cosas más extravagantes hasta que desea ser la reina del mar. El pez dorado niega su último deseo y devuelve al pescador a su vieja vida, enseñándole que quien todo lo quiere, todo lo pierde.