El documento describe la historia de Kim Phuc, una niña vietnamita que fue gravemente quemada por napalm durante un bombardeo estadounidense en 1972. A los 9 años, Kim corrió desnuda gritando de dolor mientras su piel se quemaba. La foto de Kim se convirtió en un símbolo de los horrores de la guerra. A pesar de sus heridas y dificultades posteriores, Kim perdonó a sus agresores y ahora trabaja para promover la paz.