Kim Phuc, conocida por la famosa foto de su huida desnuda tras un bombardeo de napalm en 1972, narra su dolorosa experiencia durante y después de la guerra de Vietnam, enfrentándose a graves quemaduras y años de sufrimiento. A pesar de los desafíos, incluido el intento del gobierno de usarla como símbolo, logró encontrar el perdón y un nuevo propósito en su vida, convirtiéndose en embajadora de la UNESCO. Actualmente vive en Canadá con su familia y comparte un mensaje de amor y esperanza, recordando la importancia de elegir la paz sobre la guerra.