Porfirio Díaz gobernó México de 1876 a 1911, un periodo conocido como el Porfiriato. Aunque logró estabilidad y crecimiento económico, también suprimió libertades individuales y políticas. Esto generó descontento social que finalmente estalló en la Revolución Mexicana en 1910 encabezada por Francisco I. Madero. Aunque Díaz se declaró ganador de las elecciones de 1910, renunció en 1911 ante el avance revolucionario, dando fin a su largo gobierno.