El socialismo, con sus ramas utópica y científica, surgió como una respuesta teórica a la explotación del proletariado bajo el capitalismo, abogando por una sociedad sin clases. A lo largo del siglo XX, fenómenos como la Revolución Rusa y el ascenso del comunismo en China mostraron intentos de implementar sistemas socialistas, aunque eventualmente enfrentaron crisis significativas que llevaron a su desintegración. La Guerra Fría intensificó la rivalidad entre el bloque capitalista y el comunista, con repercusiones en regiones como América Latina, donde la Revolución Cubana alteró la dinámica de poder y llevó a Estados Unidos a establecer políticas de contención contra el socialismo.