La Unión Soviética se originó tras la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, cuando los bolcheviques liderados por Lenin tomaron el poder. La URSS se estableció como un estado socialista de partido único bajo el gobierno del Partido Comunista. Tras la muerte de Lenin, Stalin consolidó su poder y llevó a cabo una rápida industrialización mediante planes quinquenales, aunque con grandes costes humanos.