La guerra electrónica involucra el uso de tecnología electrónica para explotar o reducir el uso del espectro electromagnético por parte del enemigo, mientras se mantiene su propio uso. Incluye sistemas de comunicaciones, radar y guiado de misiles que son cruciales para el control de combate pero también vulnerables a contramedidas. La inteligencia electrónica es clave para identificar las amenazas y sistemas enemigos.