La cavitación ultrasónica utiliza ondas de ultrasonido para romper células de grasa y liberar triglicéridos que luego son eliminados por los sistemas circulatorio y linfático. El procedimiento es seguro, no doloroso e indoloro, y puede eliminar depósitos de grasa de manera permanente con 12 sesiones semanales. Aunque no tiene efectos secundarios, se contraindica durante el embarazo, menstruación o para personas con ciertas enfermedades o condiciones médicas.