El ruiseñor vivía en el jardín de una casa y recibía migajas de pan de un joven que se asomaba a la ventana cada mañana. El ruiseñor le tomó cariño. Un día, el joven se enamoró pero su amada sólo aceptaría su amor si le llevaba una rosa roja, imposible de encontrar fuera de temporada. El ruiseñor, queriendo ayudar a su amigo, le pidió al Dios de los pájaros cómo podría conseguir una rosa roja. Éste le dijo que tendría que cantar toda