Un ratón llamado Matías visita por primera vez un museo con su clase. Se queda asombrado al ver los diferentes cuadros que muestran ratones volando, con cuernos y colas peludas, así como paisajes de montañas y ríos. Matías comprende que a través de los cuadros puede ver el mundo entero y se da cuenta de que le gustaría explorar más allá del desván donde vive con sus padres.