El documento describe la Economía de Comunión, un modelo económico basado en tres pilares: la empresa, la cultura y la pobreza. Se fundó en 1991 por Chiara Lubich para reducir la brecha entre ricos y pobres mediante empresas que generan trabajo digno y comparten sus ganancias con los pobres. El objetivo es crear una nueva cultura de reciprocidad donde la utilidad económica se usa para ayudar a los demás en lugar de ser el fin último.