La energía eléctrica se produce a partir de la diferencia de potencial entre dos puntos y permite el movimiento de electrones a través de un conductor. Su generación se realiza mediante diversas fuentes, que se dividen en renovables (como energía solar y eólica) y no renovables (como combustibles fósiles y energía nuclear). Aunque es vital para el uso cotidiano, su producción tiene un impacto ambiental considerable.