La energía eólica es una de las formas de energía más antiguas utilizadas por la humanidad, con los primeros usos documentados en barcos egipcios hace unos 3,000 años. Aunque los primeros molinos de viento datan del siglo VII en Afganistán, no fue hasta el siglo XIX cuando se desarrollaron los primeros aerogeneradores para generar electricidad, impulsando el uso moderno de la energía eólica como una fuente renovable y no contaminante.