El documento aborda la definición de trastornos mentales según el DSM-IV-TR, donde se describen como patrones clínicamente significativos de disfunción. Destaca las complicaciones asociadas, como el aislamiento social y los intentos suicidas, así como los trastornos más comunes como fobias y depresión. El tratamiento actual es multidisciplinario, y se enfatiza la importancia de la formación social sobre la gestión de estos trastornos y la terapia psicológica para cuidadores.