El documento habla sobre el asesinato sistemático en Colombia vinculado a las operaciones de multinacionales como Drummond, Chiquita Brands y Dole Food. Argumenta que estas compañías se aliaron con paramilitares y el gobierno de Uribe para eliminar opositores y así poder explotar recursos naturales sin obstáculos. Ex-paramilitares han declarado en juicios que las compañías financiaron a los grupos a cambio de "protección". A pesar de demandas y evidencia, pocos han enfrentado consecuencias debido a la impunidad