El Papa Francisco habla sobre la fatiga que pueden sentir los sacerdotes y las formas de enfrentarla, como mantenerse en contacto con la gente y rezar frente al Tabernáculo. También habla sobre la importancia de que los obispos y sacerdotes estén cerca de su gente y caminen con ellos, acogiendo a todos con compasión. Resalta el rol fundamental de las mujeres en la Iglesia y la necesidad de defender la dignidad de toda vida humana.