El equinoccio ocurre dos veces al año cuando los días y las noches tienen la misma duración en todos los lugares de la Tierra, marcando el cambio de estación. Durante los equinoccios, el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre. El solsticio se refiere a cuando el Sol alcanza su posición más norte o sur con respecto al ecuador, resultando en los días más largos o cortos del año. Las culturas antiguas celebraban rituales en los solsticios relacionados con el renacimiento y la esperanza.