(Oración de Bruno Forte)
Espíritu del Señor,  desciende sobre nosotros… Transforma nuestro corazón y toma posesión de él.
Quema  nuestros miedos, quiebra  nuestras resistencias.
Danos la capacidad de ser justos con nosotros mismos y con los otros, para reconocer y aceptar en todo las exigencias de la verdad.
Ayúdanos a no quedarnos  prisioneros de nostalgias y a no gimotear el pasado…
Sino a abrirnos, con serena fuerza, a las sorpresas de Dios.
Danos la fidelidad  al humilde presente en que nos pusiste…
Para redimir contigo y en ti nuestro hoy  y hacer de él tu hoy para nosotros.
Haznos vigilantes,  llenos de confianza y prudentes en enfrentar el mañana de la promesa, en el cansancio de las obras  y en la paciencia de los días de nuestra vida.
Santificador del tiempo,  ayúdanos a hacer de nuestro camino  el lugar del Adviento…
… donde se vislumbre  ya ahora, en los gestos del amor  y en la vivencia de la fe,  la aurora del Reino,  prometido y aguardado  en la esperanza.
¡Amén! ¡Aleluya!

Espíritu Santo - B. Forte