El documento aborda la importancia de la comprensión lectora en el aprendizaje de lenguas extranjeras, resaltando que leer es un proceso interactivo entre el lector y el texto que implica la construcción de significados. Se destacan las estrategias inferenciales como clave para mejorar la capacidad lectora y la autonomía del estudiante. Finalmente, se critica la enseñanza tradicional, sugiriendo que se deben enseñar métodos y estrategias efectivas que potencien la comprensión lectora más allá de la simple decodificación de palabras.