Los paleoantropólogos estudian los fósiles de nuestros ancestros para reconstruir su anatomía comparando múltiples especímenes y estableciendo patrones de rasgos diagnósticos. Al analizar los huesos y dientes pueden determinar la edad, sexo, estatura, peso y dieta de los individuos, así como evidencia de enfermedades. Los hallazgos provienen principalmente de África y Eurasia, lugares donde se han encontrado más pistas sobre los primeros humanos.