Este documento presenta una perspectiva sobre las finanzas desde la Iglesia de Cristo. Discute los peligros de las riquezas como dividir a las personas y alejarlas de Dios, y promover el orgullo. También habla sobre la codicia, la avaricia y la importancia del contentamiento. Finalmente, proporciona principios para vivir una vida sencilla y enfocada en lo eterno más que en las posesiones materiales.