Este documento enfatiza la importancia de la santidad para los cristianos. Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella para santificarla y presentarla sin mancha ante Dios. Los cristianos son llamados a ser santos porque Dios es santo. Sin santidad nadie podrá ver al Señor. Los cristianos deben imitar a Dios siendo amorosos y andando en el amor como Cristo nos amó.