Etiopía es uno de los países más pobres del mundo, con una población de 76.5 millones y un alto índice de analfabetismo y desnutrición infantil. El país, dividido en 9 regiones administrativas basadas en etnias, también enfrenta graves problemas económicos y de salud, como una baja esperanza de vida de 49 años y un 4.4% de la población infectada con el VIH. Además, es la segunda nación más antigua en adoptar el cristianismo como religión oficial.