Lectio divina Evangelio de hoy según san Mateo
(9,1-8):
En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la
otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un
paralítico, acostado en una camilla.
Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: «¡Ánimo,
hijo!,tus pecados están perdonados.»
Algunosde los escribas se dijeron: «Éste blasfema.»
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Porqué
pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados
están perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?
Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene
potestad en la tierra para perdonar pecados –dijo
dirigiéndose al paralítico–: Ponteen pie, coge tu
camilla y vete a tu casa.»
Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la
gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a
los hombres tal potestad.
Palabra Del Señor
MEDITACION
En el Nuevo Testamento sí encontramos la entrega
total, sin límites, hasta dar la vida, de Jesús. Pero no
se trata de aplacar la ira de Dios. Dios, el padre, el
abbá de Jesús, no está enfadado con nosotros.Sólo
quiere mostrarnos en su hijo,en Jesús, un camino
para llevar nuestra vida a su plenitud. Nuestra vida,
la de sus hijos e hijas. Jesús es el que lo da todo al
servicio del Reino. Sin medida. Sin límites. Se
sacrifica por la vida de sus hermanos. Y en esa
entrega, encuentra el mismo la vida plena de la
resurrección. Porque sólo el que pierde su vida por
los hermanos la recupera en el regalo de Dios que es
la vida en plenitud.
REFLEXION
En Jesús, y en miles y miles de sus discípulos a lo
largo de estos veinte siglos de historia, cobra
sentido la entrega total, el sacrificio de la vida. Todo
por el Reino es todos por los hermanos y hermanas.
Todo para extender el Reino de la vida. Porque
nuestro Dios es Dios de vida y libertad y plenitud. Y
vale la pena perder la vida por él.
Dios es amor, y vino a darnos su misericordia, EL,
no ha venido a juzgar al mundo sino a salvarlo, este
es el tiempo de la misericordia divina.
COMPROMISO
Nuestrospecados nos apartan de Dios y su
salvación, no hay porque seguir cargando pesados
fardos de pecados., dejemos no reconciliar por Dios.
EL PESO DE LOS PECADOS NOS AGOBIAN EL ALMA,
ES POR ESTO JESUS,QUIERE SUMERGIRNOS EN EL
MAR DE SU MISERICORDIA.
BENDICIONES
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    Lectio divina Evangeliode hoy según san Mateo (9,1-8): En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: «¡Ánimo, hijo!,tus pecados están perdonados.» Algunosde los escribas se dijeron: «Éste blasfema.» Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Porqué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados están perdonados”, o decir: “Levántate y anda”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados –dijo dirigiéndose al paralítico–: Ponteen pie, coge tu camilla y vete a tu casa.» Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad. Palabra Del Señor
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    MEDITACION En el NuevoTestamento sí encontramos la entrega total, sin límites, hasta dar la vida, de Jesús. Pero no se trata de aplacar la ira de Dios. Dios, el padre, el abbá de Jesús, no está enfadado con nosotros.Sólo quiere mostrarnos en su hijo,en Jesús, un camino para llevar nuestra vida a su plenitud. Nuestra vida, la de sus hijos e hijas. Jesús es el que lo da todo al
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    servicio del Reino.Sin medida. Sin límites. Se sacrifica por la vida de sus hermanos. Y en esa entrega, encuentra el mismo la vida plena de la resurrección. Porque sólo el que pierde su vida por los hermanos la recupera en el regalo de Dios que es la vida en plenitud. REFLEXION En Jesús, y en miles y miles de sus discípulos a lo largo de estos veinte siglos de historia, cobra sentido la entrega total, el sacrificio de la vida. Todo por el Reino es todos por los hermanos y hermanas. Todo para extender el Reino de la vida. Porque nuestro Dios es Dios de vida y libertad y plenitud. Y vale la pena perder la vida por él. Dios es amor, y vino a darnos su misericordia, EL, no ha venido a juzgar al mundo sino a salvarlo, este es el tiempo de la misericordia divina.
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    COMPROMISO Nuestrospecados nos apartande Dios y su salvación, no hay porque seguir cargando pesados fardos de pecados., dejemos no reconciliar por Dios. EL PESO DE LOS PECADOS NOS AGOBIAN EL ALMA, ES POR ESTO JESUS,QUIERE SUMERGIRNOS EN EL MAR DE SU MISERICORDIA.
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