El salmo celebra las maravillas de Dios reveladas en el éxodo, el maná, la alianza y la tierra prometida. Servir a un Dios tan poderoso es la verdadera sabiduría. El autor da gracias a Dios por sus obras y pide que bendiga a su grupo pequeño pero trabajador que busca la unión para trabajar por el Reino de Dios.