El proceso de extrusión se utiliza para dar forma a metales y aleaciones mediante la aplicación de presión sobre el material en estado plástico para forzarlo a fluir a través de una boquilla. Se originó en Inglaterra en el siglo XIX para producir tuberías de plomo y actualmente se usa para una amplia variedad de perfiles metálicos. La extrusión puede ser directa o indirecta y en caliente o en frío, dependiendo del material y la forma deseada.