El documento es un discurso de Facundo Cabral en el que anima al lector a no sentirse deprimido sino distraído de las maravillas de la vida. Cabral argumenta que la vida es una escuela y que los problemas son lecciones. Aconseja seguir el corazón antes que la cabeza, hacer sólo lo que se ama para ser feliz, y reconciliarse consigo mismo para decidir ser feliz.