El documento argumenta que se necesita una reforma fiscal federalista en México para crear contrapesos al partido en el poder. Propone reducir las tasas del impuesto sobre la renta del 30% al 25% para personas y empresas, así como las tasas del impuesto al valor agregado de 16% a 10% y de 3% para alimentos y medicinas. Esto beneficiaría al gobierno federal, los gobiernos estatales y los contribuyentes, estimulando la economía.