La perrita Carlota escuchó ruidos en la casa de su vecina y vio a Janito sacando los juguetes de su amigo Agustín. Ella lo acusó de ladrón, pero él explicó que quería regalar los juguetes porque Agustín era egoísta y no los compartía. Carlota le dijo que dejara los juguetes y que si Agustín continuaba siendo egoísta se quedaría solo, que sería el peor castigo. Janito entendió el mensaje.