El acoso escolar se caracteriza por la intimidación reiterada de una víctima por parte de un agresor más fuerte. Suele darse entre estudiantes de 12-13 años e incluye maltrato psicológico, verbal o físico. Puede causar secuelas psicológicas graves en la víctima como nerviosismo, tristeza y pensamientos suicidas. La prevención requiere esfuerzos a nivel individual, familiar y social.