FE Y CONVERSIÓN
La apertura a la presencia y a la acción del Espíritu Santo produce
verdadera conversión o metanoia,
Jesús nos salvó y nos dio la Nueva Vida, lo que hace falta es que nosotros
aceptemos y recibamos lo que Jesús ha ganado para nosotros.
La Salvación es gratuita pero eso no quiere decir que ha sido gratis sino
que tiene un precio, CADA UNO VALEMOS LA SANGRE DE CRISTO.
¿Qué debemos hacer para vivir la vida de Jesús? Le preguntó aquella
multitud a Pedro la mañana gloriosa de Pentecostés (Hch 2,38). La fe y la
conversión es lo único que nosotros necesitamos para vivir la nueva vida
de Dios que nos trae Jesús.
Qué hemos de hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y que
cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para
remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;
LA FE
Cuento: Papá Bombero
Esta fe, don de Dios, es al mismo tiempo la respuesta a su iniciativa, que te
dice: "Sí, te creo, y acepto cien por ciento al que Tú enviaste a este mundo
para salvarme ".
La fe es la certeza de que Dios va a actuar conforme a la promesa de
Cristo. Por tanto, la fe no es creer en algo, sino en Alguien; esa persona es
Jesús, a quien uno se entrega sin límites ni condiciones. Tampoco es un
asentimiento intelectual a cosas que no entendemos, sino una confianza y
dependencia a Dios y su plan de salvación.
La fe ni es un sentimiento, ni se mide por la emoción, ni es autosugestión. Es
una decisión total del hombre que envuelve todo su ser y compromete
toda su persona.
Como a los discípulos, Jesús nos hace a cada uno de nosotros esta
pregunta: "Para ti… ¿Quién soy Yo?".
¿Cuál es nuestra respuesta personal?
La fe tiene, entonces, dos facetas:
Creer, y no solamente creer en Dios, sino creerle a Dios. El diablo
también cree en Dios, y eso no le vale de nada.
Confiar. Implica un abandono incondicional en las manos de Dios, así
como aquel niño que fue capaz de arrojarse en medio del humo y de las
llamas, porque era su papá el que estaba ahí abajo.
LA CONVERSION
Como muchos santos, la conversión se produce en momentos de crisis
personal, es así como a San Agustin, estando en el jardín de su residencia
de Milán, escuchó una voz procedente de una casa vecina, cantando
como si fuera un niño o niña, repitiendo una y otra vez: "Toma y lee, toma y
lee". Él interpretó aquellas palabras como si fueran un mandato divino,
abrió la Biblia y leyó el primer pasaje que se ofreció a sus ojos: "Nada de
comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada de
rivalidades y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo y no os
preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias". (Rom. 13, 13-
14).
Pero para recibir la salvación de Jesucristo, no basta solamente con "creer"
en El y en su salvación. Para que el niño del cuento fuera rescatado de las
llamas, no bastó con que creyese en que su papá estaba ahí abajo, sino
que tuvo que "saltar". Este acto de valentía y de confianza plena, se llama
Conversión.
¿Qué significa "convertirse"? Esa palabra equivale a girar y volverse hacia
un lugar indicado. En el sentido espiritual quiere decir dar la espalda al
pecado y volverse a Jesucristo, abandonar las tinieblas y acoger la luz. Es
pasar del pecado al amor, de la lejanía a la cercanía.
La conversión compromete integralmente al hombre, en su mente, en su
voluntad y en sus obras.
LA CONVERSION: DECISION VOLUNTARIA QUE RESPONDE AL LLAMADO DE
DIOS
En el Nuevo Testamento, la palabra conversión viene del griego
"epistrepho" que significa literalmente "volver atrás" o "dar media vuelta":
los primeros cristianos encontraron en este vocablo una descripción
gráfica de su propia experiencia y comprensión.
Vuelvan a mí y yo me volveré a ustedes. Zac. 1.2-3
Con la formación de la tradición del Nuevo Testamento, esta palabra
"epistrepho" adquiere un significado teológico propio, en el que se
acentúa la decisión de renunciar al pecado y volver a Dios.
Cuento "El elefante atado a la estaca".
"Cada vez que voy a un circo, me llama poderosamente la atención la
imagen del elefante, grande e imponente, con una pata atada con una
cadena a una pequeña estaca clavada al suelo. ¿Alguna vez han
prestado atención? ¿Nunca se han preguntado cómo es posible que
semejante animal se deje retener por una pequeña estaca clavada en el
suelo? ¿Cómo semejante bestia capaz de arrancar de cuajo un árbol con
su trompa permanece atado a una minúscula estaca que le sostiene una
pata?
Ocurre que alguna vez ese inmenso animal, fue un elefantito bebé, del
tamaño de un ternero. Y siendo pequeño, ataron su débil patita a una
cadena y con ella a una estaca clavada en el suelo. El pequeño animalito
tironeó y tironeó para tratar de soltarse, sin lograrlo. Tal vez pasó días jalado
de la cadena intentando liberarse, sin conseguirlo. Así luchó y forcejeó
hasta que por fin, un día, exhausto cayó rendido al suelo, dándose por
vencido.
ARREPENTIRSE Y CREER
Jesús se fue a Galilea, predicando el evangelio de Dios y decía: "Ha
llegado el tiempo. El Reino de Dios está cerca; arrepiéntanse y crean el
evangelio" (Mc 1, 15).
El término usado en el Nuevo Testamento para arrepentimiento es
"metanoía", palabra griega que literalmente significa "cambio de corazón
o mente". El arrepentimiento está íntimamente ligado a la conversión
El cambio de vida es el resultado de la acción de Dios en nuestro interior.
PASOS DE LA CONVERSIÓN
1.- Reconocer nuestro pecado y Arrepentimiento: Sólo el Espíritu Santo
puede darnos conciencia de pecado (Jn 16, 8-9); de otra manera se
reduce a un sentimiento de culpa o a la simple confrontación de nuestras
acciones con la lista de pecados.
El arrepentimiento o contrición es un dolor de corazón y rechazo del
pecado con el propósito de no volver a pecar.
Dolor y tristeza, de haber lastimado y ofendido a quien amamos; pero
tristeza, no como la del mundo que produce muerte, sino tristeza según
Dios que lleva a la conversión: "Ahora me alegro. No por haberos
entristecido, sino porque aquella tristeza os movió a arrepentimiento. Pues
os entristecisteis según Dios, de manera que de nuestra parte no habéis
sufrido perjuicio alguno. En efecto, la tristeza según Dios produce firme
arrepentimiento para la salvación; más la tristeza del mundo produce la
muerte" (2º Co 7, 9-11).
HAY QUIEN SE HAN ESCLAVIZADO AL PECADO Y NO PIENSAN EN SALIRSE DE
ESA ESCLAVITUD.
SIN SEPARACION NO HAY BENDICION
2.- purificación de la memoria
Nuestra memoria es necesitada de purificación constante. San Pablo nos
exhorta a ponernos en la mente de Cristo y entonces él dice que usted
tiene la mente de Cristo.
Las heridas del pasado en nuestros primeros años, las adicciones que
esclavizan, los abusos, ya sea físicos, emocionales, sociales o morales,
todos ellos deben ser llevados ante el Señor para una curación profunda y
la conversión.
Se cuenta que una noche de Navidad, después de que los fieles se fueron
de la gruta de Belén, el santo se quedó allí solo rezando y le pareció que el
Niño Jesús le decía: "Jerónimo ¿qué me vas a regalar en mi cumpleaños?".
Él respondió: "Señor te regalo mi salud, mi fama, mi honor, para que
dispongas de todo como mejor te parezca". El Niño Jesús añadió: "¿Y ya no
me regalas nada más?". Oh mi amado Salvador, exclamó el anciano, por
Ti repartí ya mis bienes entre los pobres. Por Ti he dedicado mi tiempo a
estudiar las Sagradas Escrituras... ¿qué más te puedo regalar? Si quisieras,
te daría mi cuerpo para que lo quemaras en una hoguera y así poder
desgastarme todo por Ti". El Divino Niño le dijo: "Jerónimo: regálame tus
pecados para perdonártelos". El santo al oír esto se echó a llorar de
emoción y exclamaba: "¡Loco tienes que estar de amor, cuando me pides
esto!". Y se dio cuenta de que lo que más deseaba Dios que le ofrezcamos
los pecadores es un corazón humillado y arrepentido, que le pide perdón
por las faltas cometidas.
NACER DE NUEVO
El Señor dijo a Nicodemo "Te aseguro que a menos que uno nazca del
agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la
carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu". (Jn 3, 3-6).
3.- Confesar el pecado:
"Si confesamos nuestros pecados, fiel y justo como es El, nos perdonará
nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad" (1º Jn 1, 9).
Necesitamos además hacer una renuncia explícita a Satanás y a todas sus
obras incluyendo en ellas todo tipo de ocultismo, esoterismo y superstición,
con la voluntad firme de abandonarlo definitivamente.
HAY PERSONAS QUE SÍ DESEAN SALIR DE ESA ESCLAVITUD PERO NUNCA
EMPIEZAN CON SERIEDAD A TRATAR DE LIBRARSE DE SEMEJANTE OPRESIÓN.
Un famoso pintor mostraba a sus alumnos su último cuadro para que lo
criticaran. Se trataba de una pintura en la cual Jesús estaba llamando a la
puerta de una casa. Los alumnos comenzaron a decir:
— El contraste de colores es maravilloso.
— La composición es perfecta.
— El rostro de Jesús transparenta vida.
Todos hablaban de lo positivo pero al final uno de ellos añadió:
— El cuadro tiene un gran defecto, maestro.
Todos se quedaron asombrados, y no sabían a qué se podría referir. El
maestro lo miró fijamente y le invito a que expresara claramente su crítica:
— La puerta de la casa no tiene cerradura....
— Ese no es defecto —respondió el maestro—. La puerta donde Jesús
llama no se puede abrir por fuera, solo desde dentro. Por eso, no tiene
cerradura...
Frase campesina "El que guarda para luego, guarda para el perro", que es
como afirmar: "Dejar para más tarde es dar por perdido lo que se debería
hacer ahora".
Hoy es mi día. Los psicólogos recomiendan proponerse un lema muy
provechoso: "Hoy es mi día".
El infierno está lleno de buenos propósitos.
OJALA HOY ESCUCHEMOS LA VOZ DEL SEÑOR. (salmo 94)
EL MAÑANA ESTA EN EL LENGUAJE DE LOS TONTOS.
4.- Reparación y reconciliación:
Restaurar la unión de amor con Dios, exige resarcir los daños causados y
reconciliarse con el hermano, como hizo Zaqueo ante Jesús:
"Mira Señor voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo; y si le he
robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más" (Lc 19, 8) (ver
además Hch 26, 20; Lc 3, 10-14).
5.- Convertirse a Jesucristo de corazón:
EL CORAZÓN
Según Platón el lugar principal del alma está en el cerebro, pero según
Cristo, es en el corazón donde reside.
La palabra “corazón” es una de las palabras usadas más frecuentemente
en la Biblia. Viene 876 VECES
En la cultura judía el corazón era el símbolo de la sede de las funciones
racionales (ver p. ej. Dt 29,3; Jer 23,20). En los Setenta se traducen las voces
hebreas por kardía, aunque también por psyché, expresando el órgano
principal de la vida humana, incluyendo las funciones intelectuales y
volitivas. Entre los griegos el corazón es la sede de los pensamientos y de las
emociones. El Nuevo Testamento muestra un variado y múltiple uso de
corazón dentro de la significación señalada
Proverbios 4:23
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la
vida.”
Proverbios 4:20-21
“Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se
aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón”
Lucas 2,19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba
en su corazón.
Nuestro Padre nos llama a PONER ATENCIÓN A SUS PALABRAS A INCLINAR
NUESTROS OÍDOS A SUS RAZONES. A MANTENERLAS EN MEDIO DE NUESTROS
CORAZONES.
Lucas 2,19
María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su
corazón.
Las palabras de Dios mantenidas en el corazón son vida y salud.
Dios mira el corazón y quiere el corazón
Es evidente que el Señor esté interesado en el corazón,
Proverbios 23,26
Dame, hijo mío, tu corazón, y que tus ojos hallen deleite en mis caminos.
CONVERTIRSE A JESUCRISTO SIGNIFICA SEGUIR SU CAMINO CUMPLIENDO
LOS MANDAMIENTOS.
Mateo 22:35-38
“Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:
Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al
Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu
mente.”
Por eso el Papa nos dice: "A veces nuestra sintonía de fe es débil y yo les
propongo esto para reavivar su fe: un encuentro personal, vivo, de ojos
abiertos y corazón palpitante con el Señor resucitado"
¿Cómo comenzar la vida cristiana? Con un encuentro vivo con Jesús.
"Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la
puerta, entraré en su casa y cenaré Yo con él y él conmigo" (Ap. 3, 20).
ENCUENTRO PERSONAL, APARECIDA.
"Toda nuestra capacidad viene de Dios. Pues Dios es el que obra en
nosotros el querer y el obrar" (Flp 2, 13). Por nuestras solas fuerzas lo que
somos capaces de producir es: maldad, imperfección y pecado.
CONVERSIÓN: Es un tema del corazón
Como hemos visto hasta ahora, Dios mira y está interesado en el corazón.
El corazón es el árbol del cual depende el fruto que damos. Si lo que
tenemos en nuestro corazón es bueno, entonces el fruto que daremos
también será bueno y viceversa.
El corazón es la parte a la cual Dios mira y la que quiere que le demos,
quiere que le amemos con todo el corazón.
Todos debemos pasar por una conversión diaria del centro mismo de
nuestro ser: nuestro corazón.
Jesús dice que de la abundancia del corazón habla la boca.
El corazón humano puede contener en su interior la más noble de las
intenciones, pero el corazón humano también puede abrazar el más
despreciable de los deseos. La conversión constante / metanoia del
corazón es necesaria sobre una base diaria.
LOS MEDIOS MEDIOS MÁS EFICAZ PARA SOMETERSE A UNA VERDADERA
CONVERSIÓN DEL CORAZÓN
1. Vida de Sacramentos (Confesión y Eucaristía)
2. Oración diaria
3. Palabra de Dios.
UNA PROMESA
Ezequiel 36
26.Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo,
quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de
carne. 27.Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que os conduzcáis según
mis preceptos y observéis y practiquéis mis normas.
Oración
Renuncia a satanás y entrega a Jesús cono Señor y Salvador
Padre Santo, en el nombre de Jesús tu hijo amado, y con la dirección de tu
Santo Espíritu, me pongo en tu presencia para darte gracias por permitirme
acercarme a ti y reconocer mi estado de pecado.
Hoy, como el hijo pródigo quiero voluntariamente reconocer que he
pecado contra el cielo y contra ti, que me arrepiento de haberte ofendido
con la vida de miseria que llevo.
Por eso ante ti Señor confieso mi pecado, reconozco que no soy digno de
ser llamado hijo tuyo, pero se y creo que por tu infinita misericordia y por la
Salvación que me ha dado Jesús en la Cruz, me reconcilias contigo.
Por eso Señor, en este instante quiero renunciar públicamente a todo
aquello que me ha separado de ti.
Renuncio a satanás; esto es al pecado, como negación de Dios; a la
mentira, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria al
amor.
Renuncio a las obras de satanás; a la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira,
la lujuria y sensualidades, la gula, la pereza, al odio, cobardía e
indiferencia, la injusticia; falta de fe, esperanza y caridad.
Renuncio a todas las seducciones de satanás; a los abusos, a la
discriminación, la hipocresía, el cinismo, el orgullo, al desprecio a los
demás.
Renuncio a la vida materialista que me ofrece el mundo, al dinero como
aspiración suprema, al placer ante todo, al provecho propio por encima
del bien común.
Renuncio a todo ídolo que yo mismo me haya forjado durante mi vida,
posición social, hijos, esposa, mascota, bienes, y otros; creencias opuestas
al cristianismo, rosacruz, masonería, control mental, meditación
trascendental, hinduismo, y demás; prácticas de ocultismo, brujería, cartas,
satanismo, ouija, espiritismo, budu y otros similares.
Señor, habiendo renunciado a satanás padre y príncipe del pecado, al
cual en este instante repudio y expulso de mi vida, me pongo al lado de
Jesús mi Señor y Salvador para declarar públicamente con mi boca, que:
Creo en ti Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra,
Creo en Jesucristo tu único hijo, que nació de Santa María Virgen, murió y
fue sepultado, resucitó entre los muertos, y está sentado a tu derecha
Padre Santo, a quien desde ahora declaro mi Señor y Salvador, el que en
la Cruz pagó con su sangre por todos mis pecados, dándome así la
libertad de los Hijos de Dios.
Creo en el Espíritu Santo, mi consolador, abogado, maestro, guía,
compañero y defensor, Señor y dador de vida, el intercesor que Cristo nos
ha dado.
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los Santos, en el
perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y en la vida eterna.
Gracias Señor por perdonar mis pecados, y acogerme en tu casa como al
hijo pródigo, Gloria y Honor a tu Santo Nombre; Amén.

FE Y CONVERSIÓN libro para cambiar estilo de vida

  • 1.
    FE Y CONVERSIÓN Laapertura a la presencia y a la acción del Espíritu Santo produce verdadera conversión o metanoia, Jesús nos salvó y nos dio la Nueva Vida, lo que hace falta es que nosotros aceptemos y recibamos lo que Jesús ha ganado para nosotros. La Salvación es gratuita pero eso no quiere decir que ha sido gratis sino que tiene un precio, CADA UNO VALEMOS LA SANGRE DE CRISTO. ¿Qué debemos hacer para vivir la vida de Jesús? Le preguntó aquella multitud a Pedro la mañana gloriosa de Pentecostés (Hch 2,38). La fe y la conversión es lo único que nosotros necesitamos para vivir la nueva vida de Dios que nos trae Jesús. Qué hemos de hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo; LA FE Cuento: Papá Bombero Esta fe, don de Dios, es al mismo tiempo la respuesta a su iniciativa, que te dice: "Sí, te creo, y acepto cien por ciento al que Tú enviaste a este mundo para salvarme ". La fe es la certeza de que Dios va a actuar conforme a la promesa de Cristo. Por tanto, la fe no es creer en algo, sino en Alguien; esa persona es Jesús, a quien uno se entrega sin límites ni condiciones. Tampoco es un asentimiento intelectual a cosas que no entendemos, sino una confianza y dependencia a Dios y su plan de salvación. La fe ni es un sentimiento, ni se mide por la emoción, ni es autosugestión. Es una decisión total del hombre que envuelve todo su ser y compromete toda su persona. Como a los discípulos, Jesús nos hace a cada uno de nosotros esta pregunta: "Para ti… ¿Quién soy Yo?". ¿Cuál es nuestra respuesta personal? La fe tiene, entonces, dos facetas:
  • 2.
    Creer, y nosolamente creer en Dios, sino creerle a Dios. El diablo también cree en Dios, y eso no le vale de nada. Confiar. Implica un abandono incondicional en las manos de Dios, así como aquel niño que fue capaz de arrojarse en medio del humo y de las llamas, porque era su papá el que estaba ahí abajo. LA CONVERSION Como muchos santos, la conversión se produce en momentos de crisis personal, es así como a San Agustin, estando en el jardín de su residencia de Milán, escuchó una voz procedente de una casa vecina, cantando como si fuera un niño o niña, repitiendo una y otra vez: "Toma y lee, toma y lee". Él interpretó aquellas palabras como si fueran un mandato divino, abrió la Biblia y leyó el primer pasaje que se ofreció a sus ojos: "Nada de comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada de rivalidades y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias". (Rom. 13, 13- 14). Pero para recibir la salvación de Jesucristo, no basta solamente con "creer" en El y en su salvación. Para que el niño del cuento fuera rescatado de las llamas, no bastó con que creyese en que su papá estaba ahí abajo, sino que tuvo que "saltar". Este acto de valentía y de confianza plena, se llama Conversión. ¿Qué significa "convertirse"? Esa palabra equivale a girar y volverse hacia un lugar indicado. En el sentido espiritual quiere decir dar la espalda al pecado y volverse a Jesucristo, abandonar las tinieblas y acoger la luz. Es pasar del pecado al amor, de la lejanía a la cercanía. La conversión compromete integralmente al hombre, en su mente, en su voluntad y en sus obras. LA CONVERSION: DECISION VOLUNTARIA QUE RESPONDE AL LLAMADO DE DIOS En el Nuevo Testamento, la palabra conversión viene del griego "epistrepho" que significa literalmente "volver atrás" o "dar media vuelta": los primeros cristianos encontraron en este vocablo una descripción gráfica de su propia experiencia y comprensión. Vuelvan a mí y yo me volveré a ustedes. Zac. 1.2-3
  • 3.
    Con la formaciónde la tradición del Nuevo Testamento, esta palabra "epistrepho" adquiere un significado teológico propio, en el que se acentúa la decisión de renunciar al pecado y volver a Dios. Cuento "El elefante atado a la estaca". "Cada vez que voy a un circo, me llama poderosamente la atención la imagen del elefante, grande e imponente, con una pata atada con una cadena a una pequeña estaca clavada al suelo. ¿Alguna vez han prestado atención? ¿Nunca se han preguntado cómo es posible que semejante animal se deje retener por una pequeña estaca clavada en el suelo? ¿Cómo semejante bestia capaz de arrancar de cuajo un árbol con su trompa permanece atado a una minúscula estaca que le sostiene una pata? Ocurre que alguna vez ese inmenso animal, fue un elefantito bebé, del tamaño de un ternero. Y siendo pequeño, ataron su débil patita a una cadena y con ella a una estaca clavada en el suelo. El pequeño animalito tironeó y tironeó para tratar de soltarse, sin lograrlo. Tal vez pasó días jalado de la cadena intentando liberarse, sin conseguirlo. Así luchó y forcejeó hasta que por fin, un día, exhausto cayó rendido al suelo, dándose por vencido. ARREPENTIRSE Y CREER Jesús se fue a Galilea, predicando el evangelio de Dios y decía: "Ha llegado el tiempo. El Reino de Dios está cerca; arrepiéntanse y crean el evangelio" (Mc 1, 15). El término usado en el Nuevo Testamento para arrepentimiento es "metanoía", palabra griega que literalmente significa "cambio de corazón o mente". El arrepentimiento está íntimamente ligado a la conversión El cambio de vida es el resultado de la acción de Dios en nuestro interior. PASOS DE LA CONVERSIÓN 1.- Reconocer nuestro pecado y Arrepentimiento: Sólo el Espíritu Santo puede darnos conciencia de pecado (Jn 16, 8-9); de otra manera se reduce a un sentimiento de culpa o a la simple confrontación de nuestras acciones con la lista de pecados. El arrepentimiento o contrición es un dolor de corazón y rechazo del pecado con el propósito de no volver a pecar.
  • 4.
    Dolor y tristeza,de haber lastimado y ofendido a quien amamos; pero tristeza, no como la del mundo que produce muerte, sino tristeza según Dios que lleva a la conversión: "Ahora me alegro. No por haberos entristecido, sino porque aquella tristeza os movió a arrepentimiento. Pues os entristecisteis según Dios, de manera que de nuestra parte no habéis sufrido perjuicio alguno. En efecto, la tristeza según Dios produce firme arrepentimiento para la salvación; más la tristeza del mundo produce la muerte" (2º Co 7, 9-11). HAY QUIEN SE HAN ESCLAVIZADO AL PECADO Y NO PIENSAN EN SALIRSE DE ESA ESCLAVITUD. SIN SEPARACION NO HAY BENDICION 2.- purificación de la memoria Nuestra memoria es necesitada de purificación constante. San Pablo nos exhorta a ponernos en la mente de Cristo y entonces él dice que usted tiene la mente de Cristo. Las heridas del pasado en nuestros primeros años, las adicciones que esclavizan, los abusos, ya sea físicos, emocionales, sociales o morales, todos ellos deben ser llevados ante el Señor para una curación profunda y la conversión. Se cuenta que una noche de Navidad, después de que los fieles se fueron de la gruta de Belén, el santo se quedó allí solo rezando y le pareció que el Niño Jesús le decía: "Jerónimo ¿qué me vas a regalar en mi cumpleaños?". Él respondió: "Señor te regalo mi salud, mi fama, mi honor, para que dispongas de todo como mejor te parezca". El Niño Jesús añadió: "¿Y ya no me regalas nada más?". Oh mi amado Salvador, exclamó el anciano, por Ti repartí ya mis bienes entre los pobres. Por Ti he dedicado mi tiempo a estudiar las Sagradas Escrituras... ¿qué más te puedo regalar? Si quisieras, te daría mi cuerpo para que lo quemaras en una hoguera y así poder desgastarme todo por Ti". El Divino Niño le dijo: "Jerónimo: regálame tus pecados para perdonártelos". El santo al oír esto se echó a llorar de emoción y exclamaba: "¡Loco tienes que estar de amor, cuando me pides esto!". Y se dio cuenta de que lo que más deseaba Dios que le ofrezcamos los pecadores es un corazón humillado y arrepentido, que le pide perdón por las faltas cometidas. NACER DE NUEVO
  • 5.
    El Señor dijoa Nicodemo "Te aseguro que a menos que uno nazca del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu". (Jn 3, 3-6). 3.- Confesar el pecado: "Si confesamos nuestros pecados, fiel y justo como es El, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad" (1º Jn 1, 9). Necesitamos además hacer una renuncia explícita a Satanás y a todas sus obras incluyendo en ellas todo tipo de ocultismo, esoterismo y superstición, con la voluntad firme de abandonarlo definitivamente. HAY PERSONAS QUE SÍ DESEAN SALIR DE ESA ESCLAVITUD PERO NUNCA EMPIEZAN CON SERIEDAD A TRATAR DE LIBRARSE DE SEMEJANTE OPRESIÓN. Un famoso pintor mostraba a sus alumnos su último cuadro para que lo criticaran. Se trataba de una pintura en la cual Jesús estaba llamando a la puerta de una casa. Los alumnos comenzaron a decir: — El contraste de colores es maravilloso. — La composición es perfecta. — El rostro de Jesús transparenta vida. Todos hablaban de lo positivo pero al final uno de ellos añadió: — El cuadro tiene un gran defecto, maestro. Todos se quedaron asombrados, y no sabían a qué se podría referir. El maestro lo miró fijamente y le invito a que expresara claramente su crítica: — La puerta de la casa no tiene cerradura.... — Ese no es defecto —respondió el maestro—. La puerta donde Jesús llama no se puede abrir por fuera, solo desde dentro. Por eso, no tiene cerradura... Frase campesina "El que guarda para luego, guarda para el perro", que es como afirmar: "Dejar para más tarde es dar por perdido lo que se debería hacer ahora". Hoy es mi día. Los psicólogos recomiendan proponerse un lema muy provechoso: "Hoy es mi día".
  • 6.
    El infierno estálleno de buenos propósitos. OJALA HOY ESCUCHEMOS LA VOZ DEL SEÑOR. (salmo 94) EL MAÑANA ESTA EN EL LENGUAJE DE LOS TONTOS. 4.- Reparación y reconciliación: Restaurar la unión de amor con Dios, exige resarcir los daños causados y reconciliarse con el hermano, como hizo Zaqueo ante Jesús: "Mira Señor voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo; y si le he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más" (Lc 19, 8) (ver además Hch 26, 20; Lc 3, 10-14). 5.- Convertirse a Jesucristo de corazón: EL CORAZÓN Según Platón el lugar principal del alma está en el cerebro, pero según Cristo, es en el corazón donde reside. La palabra “corazón” es una de las palabras usadas más frecuentemente en la Biblia. Viene 876 VECES En la cultura judía el corazón era el símbolo de la sede de las funciones racionales (ver p. ej. Dt 29,3; Jer 23,20). En los Setenta se traducen las voces hebreas por kardía, aunque también por psyché, expresando el órgano principal de la vida humana, incluyendo las funciones intelectuales y volitivas. Entre los griegos el corazón es la sede de los pensamientos y de las emociones. El Nuevo Testamento muestra un variado y múltiple uso de corazón dentro de la significación señalada Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:20-21 “Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón” Lucas 2,19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón.
  • 7.
    Nuestro Padre nosllama a PONER ATENCIÓN A SUS PALABRAS A INCLINAR NUESTROS OÍDOS A SUS RAZONES. A MANTENERLAS EN MEDIO DE NUESTROS CORAZONES. Lucas 2,19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Las palabras de Dios mantenidas en el corazón son vida y salud. Dios mira el corazón y quiere el corazón Es evidente que el Señor esté interesado en el corazón, Proverbios 23,26 Dame, hijo mío, tu corazón, y que tus ojos hallen deleite en mis caminos. CONVERTIRSE A JESUCRISTO SIGNIFICA SEGUIR SU CAMINO CUMPLIENDO LOS MANDAMIENTOS. Mateo 22:35-38 “Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.” Por eso el Papa nos dice: "A veces nuestra sintonía de fe es débil y yo les propongo esto para reavivar su fe: un encuentro personal, vivo, de ojos abiertos y corazón palpitante con el Señor resucitado" ¿Cómo comenzar la vida cristiana? Con un encuentro vivo con Jesús. "Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré Yo con él y él conmigo" (Ap. 3, 20). ENCUENTRO PERSONAL, APARECIDA. "Toda nuestra capacidad viene de Dios. Pues Dios es el que obra en nosotros el querer y el obrar" (Flp 2, 13). Por nuestras solas fuerzas lo que somos capaces de producir es: maldad, imperfección y pecado. CONVERSIÓN: Es un tema del corazón
  • 8.
    Como hemos vistohasta ahora, Dios mira y está interesado en el corazón. El corazón es el árbol del cual depende el fruto que damos. Si lo que tenemos en nuestro corazón es bueno, entonces el fruto que daremos también será bueno y viceversa. El corazón es la parte a la cual Dios mira y la que quiere que le demos, quiere que le amemos con todo el corazón. Todos debemos pasar por una conversión diaria del centro mismo de nuestro ser: nuestro corazón. Jesús dice que de la abundancia del corazón habla la boca. El corazón humano puede contener en su interior la más noble de las intenciones, pero el corazón humano también puede abrazar el más despreciable de los deseos. La conversión constante / metanoia del corazón es necesaria sobre una base diaria. LOS MEDIOS MEDIOS MÁS EFICAZ PARA SOMETERSE A UNA VERDADERA CONVERSIÓN DEL CORAZÓN 1. Vida de Sacramentos (Confesión y Eucaristía) 2. Oración diaria 3. Palabra de Dios. UNA PROMESA Ezequiel 36 26.Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27.Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que os conduzcáis según mis preceptos y observéis y practiquéis mis normas. Oración Renuncia a satanás y entrega a Jesús cono Señor y Salvador Padre Santo, en el nombre de Jesús tu hijo amado, y con la dirección de tu Santo Espíritu, me pongo en tu presencia para darte gracias por permitirme acercarme a ti y reconocer mi estado de pecado. Hoy, como el hijo pródigo quiero voluntariamente reconocer que he pecado contra el cielo y contra ti, que me arrepiento de haberte ofendido con la vida de miseria que llevo. Por eso ante ti Señor confieso mi pecado, reconozco que no soy digno de ser llamado hijo tuyo, pero se y creo que por tu infinita misericordia y por la Salvación que me ha dado Jesús en la Cruz, me reconcilias contigo.
  • 9.
    Por eso Señor,en este instante quiero renunciar públicamente a todo aquello que me ha separado de ti. Renuncio a satanás; esto es al pecado, como negación de Dios; a la mentira, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria al amor. Renuncio a las obras de satanás; a la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria y sensualidades, la gula, la pereza, al odio, cobardía e indiferencia, la injusticia; falta de fe, esperanza y caridad. Renuncio a todas las seducciones de satanás; a los abusos, a la discriminación, la hipocresía, el cinismo, el orgullo, al desprecio a los demás. Renuncio a la vida materialista que me ofrece el mundo, al dinero como aspiración suprema, al placer ante todo, al provecho propio por encima del bien común. Renuncio a todo ídolo que yo mismo me haya forjado durante mi vida, posición social, hijos, esposa, mascota, bienes, y otros; creencias opuestas al cristianismo, rosacruz, masonería, control mental, meditación trascendental, hinduismo, y demás; prácticas de ocultismo, brujería, cartas, satanismo, ouija, espiritismo, budu y otros similares. Señor, habiendo renunciado a satanás padre y príncipe del pecado, al cual en este instante repudio y expulso de mi vida, me pongo al lado de Jesús mi Señor y Salvador para declarar públicamente con mi boca, que: Creo en ti Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, Creo en Jesucristo tu único hijo, que nació de Santa María Virgen, murió y fue sepultado, resucitó entre los muertos, y está sentado a tu derecha Padre Santo, a quien desde ahora declaro mi Señor y Salvador, el que en la Cruz pagó con su sangre por todos mis pecados, dándome así la libertad de los Hijos de Dios. Creo en el Espíritu Santo, mi consolador, abogado, maestro, guía, compañero y defensor, Señor y dador de vida, el intercesor que Cristo nos ha dado. Creo en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y en la vida eterna.
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    Gracias Señor porperdonar mis pecados, y acogerme en tu casa como al hijo pródigo, Gloria y Honor a tu Santo Nombre; Amén.