Figuras retóricas Foto de Jaume d’Urgell en Flickr Mario Pujol Llop
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Personificación Foto de Matias Corado Visualquimia en Flickr
Señalar personificaciones: El agua que está en la alberca El agua que está en la alberca y el verde chopo son novios y se miran todo el día el uno al otro. En las tardes otoñales, cuando hace viento, se enfadan: el agua mueve sus ondas, el chopo sus ramas; las inquietudes del árbol en la alberca se confunden con inquietudes de agua. Ahora que es la primavera, vuelve el cariño; se pasan toda la tarde besándose silenciosamente. Pero un pajarillo que baja desde el chopo a beber agua, turba la serenidad del beso con temblor vago. Y el alma del chopo tiembla dentro del alma del agua.                      Pedro Salinas
Señalar personificaciones: El agua que está en la alberca El agua que está en la alberca y el verde chopo  son novios y  se miran  todo el día el uno al otro. En las tardes otoñales, cuando hace viento,  se enfadan : el agua  mueve  sus ondas, el chopo sus ramas; las  inquietudes  del árbol en la alberca se confunden con  inquietudes  de agua. Ahora que es la primavera, vuelve el cariño ;  se pasan toda la tarde besándose silenciosamente. Pero un pajarillo que baja desde el chopo a beber agua, turba la serenidad del beso  con temblor vago. Y el  alma  del chopo  tiembla dentro del  alma  del agua.                      Pedro Salinas
Metáfora
Romance de la luna, luna Federico García Lorca Foto: SantiMB_Flickr
Romance de la luna, luna La luna vino a la fragua con su polisón de nardos. El niño la mira, mira. El niño la está mirando. En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño. Huye luna, luna, luna. Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos. Niño, déjame que baile. Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados. Huye luna, luna, luna, que ya siento sus caballos. Niño, déjame, no pises mi blancor almidonado. El jinete se acercaba tocando el tambor del llano. Dentro de la fragua el niño, tiene los ojos cerrados. Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos. Las cabezas levantadas y los ojos entornados. Cómo canta la zumaya, ¡ay, cómo canta en el árbol! Por el cielo va la luna con un niño de la mano. Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos. El aire la vela, vela. El aire la está velando. Federico García Lorca Señalar metáforas y personificaciones:
Romance de la luna, luna La luna vino a la fragua con su polisón de nardos . El niño la mira, mira. El niño la está mirando. En el aire  conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura , sus senos de duro estaño . Huye luna , luna, luna. Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos . Niño, déjame que baile . Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados. Huye luna , luna, luna, que ya siento sus caballos. Niño, déjame, no pises mi blancor almidonado . El jinete se acercaba tocando el tambor del llano . Dentro de la fragua el niño, tiene los ojos cerrados. Por el olivar venían, bronce y sueño , los gitanos. Las cabezas levantadas y los ojos entornados. Cómo canta la zumaya, ¡ay, cómo canta en el árbol! Por el cielo va la luna con un niño de la mano . Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos. El aire la vela, vela. El aire la está velando. Federico García Lorca
Anáfora
LAS TRES HERMANAS  Estabais las tres hermanas,  las tres de todos los cuentos,  las tres en el mirador  tejiendo encajes y sueños.  Y yo pasé por la calle  y miré... Mis pasos secos  resonaron olvidados  en el vesperal silencio.  La mayor miró curiosa,  y la mediana riendo  me miró y te dijo algo...  Tú bordabas en silencio,  como si no te importase,  como si te diese miedo.  Y después te levantaste  y me dijiste un secreto  en una larga mirada,  larga, larga... Los reflejos  en las vidrieras borrosas  desdibujaban tu esbelto  perfil. Era tu figura  la flor de un nimbo de ensueño.  ... Tres erais, tres, las hermanas  como en los libros de cuento. Gerardo Diego Buscar anáforas:
como  si no te importase,  como  si te diese miedo.  Y  después te levantaste  y  me dijiste un secreto  en una larga mirada,  larga, larga... Los reflejos  en las vidrieras borrosas  desdibujaban tu esbelto  perfil. Era tu figura  la flor de un nimbo de ensueño.  ... Tres erais, tres, las hermanas  como en los libros de cuento. Gerardo Diego LAS TRES HERMANAS  Estabais las tres hermanas,  las tres  de todos los cuentos,  las tres  en el mirador  tejiendo encajes y sueños.  Y  yo pasé por la calle  y  miré... Mis pasos secos  resonaron olvidados  en el vesperal silencio.  La mayor miró curiosa,  y la mediana riendo  me miró y te dijo algo...  Tú bordabas en silencio,
Repetición
Paralelismo Foto AL3X en Flickr
El mar. La mar.  El mar. ¡Sólo la mar!      ¿Por qué me trajiste, padre,  a la ciudad?      ¿Por qué me desenterraste  del mar?      En sueños, la marejada  me tira del corazón.  Se lo quisiera llevar.      Padre, ¿por qué me trajiste  acá? Buscar anáforas, repeticiones, paralelismo
Anáfora El mar . La mar.  El mar . ¡Sólo la mar!      ¿ Por qué  me trajiste, padre,  a la ciudad?      ¿ Por qué  me desenterraste  del mar?      En sueños, la marejada  me tira del corazón.  Se lo quisiera llevar.      Padre, ¿por qué me trajiste  acá?
Repeticiones El mar .  La mar .  El mar . ¡Sólo  la mar !      ¿ Por qué me trajiste ,  padre ,  a la ciudad?      ¿Por qué me desenterraste  del mar?      En sueños, la marejada  me tira del corazón.  Se lo quisiera llevar.      Padre , ¿ por qué me trajiste   acá?
Paralelismo El mar. La mar.  El mar. ¡Sólo la mar!      ¿ Por qué me trajiste , padre,  a la ciudad ?       ¿ Por qué me desenterraste   del mar ?       En sueños, la marejada  me tira del corazón.  Se lo quisiera llevar.      Padre,  ¿ por qué me trajiste   acá ?
Enumeración Foto de cuandomilodice en Flickr
Buscar enumeraciones y anáforas: Se querían.  Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,  labios saliendo de la noche dura,  labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?  Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz. Se querían de noche, cuando los perros hondos  laten bajo la tierra y los valles se estiran  como lomos arcaicos que se sienten repasados:  caricia, seda, mano, luna que llega y toca.  Se querían de amor entre la madrugada,  entre las duras piedras cerradas de la noche,  duras como los cuerpos helados por las horas,  duras como los besos de diente a diente solo.
Se querían de día, playa que va creciendo,  ondas que por los pies acarician los muslos,  cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...  Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.  Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,  mar altísimo y joven, intimidad extensa,  soledad de lo vivo, horizontes remotos  ligados como cuerpos en soledad cantando.  Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,  ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,  mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,  metal, música, labio, silencio, vegetal,  mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo. Vicente Aleixandre
Anadiplosis Foto de cO2 en Flickr
De  Marinero en Tierra Rafael Alberti Si mi voz muriera en tierra  llevadla al nivel del mar   y dejadla en la ribera .  Llevadla al nivel del mar   y nombradla capitana   de un blanco bajel de guerra.  ¡Oh mi voz condecorada  con la insignia marinera:  sobre el corazón un   ancla   y sobre  el   ancla  una  estrella   y sobre  la  estrella  el  viento   y sobre  el  viento  la vela!
Hipérbaton sol por mi ventana entra} hipèrbaton Foto de letsrun en Flickr
Antítesis Foto de sairutsakiss en Flickr
Se equivocó la paloma   Se equivocó la paloma. Se equivocaba. Por ir al Norte, fue al Sur. Creyó que el trigo era agua. Se equivocaba. Creyó que el mar era el cielo; que la noche la mañana. Se equivocaba. Que las estrellas eran rocío; que la calor, la nevada. Se equivocaba. Que tu falda era tu blusa; que tu corazón su casa. Se equivocaba. (Ella se durmió en la orilla. Tú, en la cumbre de una rama.)                       Rafael Alberti
Se equivocó la paloma   Se equivocó la paloma. Se equivocaba. Por ir al  Norte , fue al  Sur . Creyó que el  trigo  era  agua . Se equivocaba. Creyó que el  mar  era el  cielo ; que la  noche  la  mañana . Se equivocaba. Que las  estrellas  eran  rocío ; que  la calor ,  la nevada . Se equivocaba. Que  tu falda  era  tu blusa ; que tu corazón su casa. Se equivocaba. (Ella se durmió en la  orilla . Tú, en la  cumbre  de una rama.)                       Rafael Alberti
Hipérbole
Manuel Altolaguirre Era mi dolor tan alto,  que la puerta de la casa  de donde salí llorando  me llegaba a la cintura.  ¡Qué pequeños resultaban  los hombres que iban conmigo!  Crecí como una alta llama  de tela blanca y cabellos.  Si derribaran mi frente  los toros bravos saldrían,  luto en desorden, dementes,  contra los cuerpos humanos.  Era mi dolor tan alto,  que miraba al otro mundo  por encima del ocaso.
Definiciones y ejemplos de las principales figuras retóricas

Figuras retóricas

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    Figuras retóricas Fotode Jaume d’Urgell en Flickr Mario Pujol Llop
  • 2.
    Clicar sobre lasimágenes para acceder al wiki Rethorika y acceder a las definiciones de los conceptos y ejemplos de la publicidad
  • 3.
    Personificación Foto deMatias Corado Visualquimia en Flickr
  • 4.
    Señalar personificaciones: Elagua que está en la alberca El agua que está en la alberca y el verde chopo son novios y se miran todo el día el uno al otro. En las tardes otoñales, cuando hace viento, se enfadan: el agua mueve sus ondas, el chopo sus ramas; las inquietudes del árbol en la alberca se confunden con inquietudes de agua. Ahora que es la primavera, vuelve el cariño; se pasan toda la tarde besándose silenciosamente. Pero un pajarillo que baja desde el chopo a beber agua, turba la serenidad del beso con temblor vago. Y el alma del chopo tiembla dentro del alma del agua.                      Pedro Salinas
  • 5.
    Señalar personificaciones: Elagua que está en la alberca El agua que está en la alberca y el verde chopo son novios y se miran todo el día el uno al otro. En las tardes otoñales, cuando hace viento, se enfadan : el agua mueve sus ondas, el chopo sus ramas; las inquietudes del árbol en la alberca se confunden con inquietudes de agua. Ahora que es la primavera, vuelve el cariño ; se pasan toda la tarde besándose silenciosamente. Pero un pajarillo que baja desde el chopo a beber agua, turba la serenidad del beso con temblor vago. Y el alma del chopo tiembla dentro del alma del agua.                      Pedro Salinas
  • 6.
  • 7.
    Romance de laluna, luna Federico García Lorca Foto: SantiMB_Flickr
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    Romance de laluna, luna La luna vino a la fragua con su polisón de nardos. El niño la mira, mira. El niño la está mirando. En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño. Huye luna, luna, luna. Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos. Niño, déjame que baile. Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados. Huye luna, luna, luna, que ya siento sus caballos. Niño, déjame, no pises mi blancor almidonado. El jinete se acercaba tocando el tambor del llano. Dentro de la fragua el niño, tiene los ojos cerrados. Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos. Las cabezas levantadas y los ojos entornados. Cómo canta la zumaya, ¡ay, cómo canta en el árbol! Por el cielo va la luna con un niño de la mano. Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos. El aire la vela, vela. El aire la está velando. Federico García Lorca Señalar metáforas y personificaciones:
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    Romance de laluna, luna La luna vino a la fragua con su polisón de nardos . El niño la mira, mira. El niño la está mirando. En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura , sus senos de duro estaño . Huye luna , luna, luna. Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos . Niño, déjame que baile . Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados. Huye luna , luna, luna, que ya siento sus caballos. Niño, déjame, no pises mi blancor almidonado . El jinete se acercaba tocando el tambor del llano . Dentro de la fragua el niño, tiene los ojos cerrados. Por el olivar venían, bronce y sueño , los gitanos. Las cabezas levantadas y los ojos entornados. Cómo canta la zumaya, ¡ay, cómo canta en el árbol! Por el cielo va la luna con un niño de la mano . Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos. El aire la vela, vela. El aire la está velando. Federico García Lorca
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  • 11.
    LAS TRES HERMANAS Estabais las tres hermanas, las tres de todos los cuentos, las tres en el mirador tejiendo encajes y sueños. Y yo pasé por la calle y miré... Mis pasos secos resonaron olvidados en el vesperal silencio. La mayor miró curiosa, y la mediana riendo me miró y te dijo algo... Tú bordabas en silencio, como si no te importase, como si te diese miedo. Y después te levantaste y me dijiste un secreto en una larga mirada, larga, larga... Los reflejos en las vidrieras borrosas desdibujaban tu esbelto perfil. Era tu figura la flor de un nimbo de ensueño. ... Tres erais, tres, las hermanas como en los libros de cuento. Gerardo Diego Buscar anáforas:
  • 12.
    como sino te importase, como si te diese miedo. Y después te levantaste y me dijiste un secreto en una larga mirada, larga, larga... Los reflejos en las vidrieras borrosas desdibujaban tu esbelto perfil. Era tu figura la flor de un nimbo de ensueño. ... Tres erais, tres, las hermanas como en los libros de cuento. Gerardo Diego LAS TRES HERMANAS Estabais las tres hermanas, las tres de todos los cuentos, las tres en el mirador tejiendo encajes y sueños. Y yo pasé por la calle y miré... Mis pasos secos resonaron olvidados en el vesperal silencio. La mayor miró curiosa, y la mediana riendo me miró y te dijo algo... Tú bordabas en silencio,
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    El mar. Lamar. El mar. ¡Sólo la mar!    ¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?    ¿Por qué me desenterraste del mar?    En sueños, la marejada me tira del corazón. Se lo quisiera llevar.    Padre, ¿por qué me trajiste acá? Buscar anáforas, repeticiones, paralelismo
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    Anáfora El mar. La mar. El mar . ¡Sólo la mar!    ¿ Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?    ¿ Por qué me desenterraste del mar?    En sueños, la marejada me tira del corazón. Se lo quisiera llevar.    Padre, ¿por qué me trajiste acá?
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    Repeticiones El mar. La mar . El mar . ¡Sólo la mar !    ¿ Por qué me trajiste , padre , a la ciudad?    ¿Por qué me desenterraste del mar?    En sueños, la marejada me tira del corazón. Se lo quisiera llevar.    Padre , ¿ por qué me trajiste acá?
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    Paralelismo El mar.La mar. El mar. ¡Sólo la mar!    ¿ Por qué me trajiste , padre, a la ciudad ?    ¿ Por qué me desenterraste del mar ?    En sueños, la marejada me tira del corazón. Se lo quisiera llevar.    Padre, ¿ por qué me trajiste acá ?
  • 19.
    Enumeración Foto decuandomilodice en Flickr
  • 20.
    Buscar enumeraciones yanáforas: Se querían. Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada, labios saliendo de la noche dura, labios partidos, sangre, ¿sangre dónde? Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz. Se querían de noche, cuando los perros hondos laten bajo la tierra y los valles se estiran como lomos arcaicos que se sienten repasados: caricia, seda, mano, luna que llega y toca. Se querían de amor entre la madrugada, entre las duras piedras cerradas de la noche, duras como los cuerpos helados por las horas, duras como los besos de diente a diente solo.
  • 21.
    Se querían dedía, playa que va creciendo, ondas que por los pies acarician los muslos, cuerpos que se levantan de la tierra y flotando... Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo. Mediodía perfecto, se querían tan íntimos, mar altísimo y joven, intimidad extensa, soledad de lo vivo, horizontes remotos ligados como cuerpos en soledad cantando. Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios, ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas, mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal, metal, música, labio, silencio, vegetal, mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo. Vicente Aleixandre
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    Anadiplosis Foto decO2 en Flickr
  • 23.
    De Marineroen Tierra Rafael Alberti Si mi voz muriera en tierra llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera . Llevadla al nivel del mar y nombradla capitana de un blanco bajel de guerra. ¡Oh mi voz condecorada con la insignia marinera: sobre el corazón un ancla y sobre el ancla una estrella y sobre la estrella el viento y sobre el viento la vela!
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    Hipérbaton sol pormi ventana entra} hipèrbaton Foto de letsrun en Flickr
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    Antítesis Foto desairutsakiss en Flickr
  • 26.
    Se equivocó lapaloma Se equivocó la paloma. Se equivocaba. Por ir al Norte, fue al Sur. Creyó que el trigo era agua. Se equivocaba. Creyó que el mar era el cielo; que la noche la mañana. Se equivocaba. Que las estrellas eran rocío; que la calor, la nevada. Se equivocaba. Que tu falda era tu blusa; que tu corazón su casa. Se equivocaba. (Ella se durmió en la orilla. Tú, en la cumbre de una rama.)                      Rafael Alberti
  • 27.
    Se equivocó lapaloma Se equivocó la paloma. Se equivocaba. Por ir al Norte , fue al Sur . Creyó que el trigo era agua . Se equivocaba. Creyó que el mar era el cielo ; que la noche la mañana . Se equivocaba. Que las estrellas eran rocío ; que la calor , la nevada . Se equivocaba. Que tu falda era tu blusa ; que tu corazón su casa. Se equivocaba. (Ella se durmió en la orilla . Tú, en la cumbre de una rama.)                      Rafael Alberti
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    Manuel Altolaguirre Erami dolor tan alto, que la puerta de la casa de donde salí llorando me llegaba a la cintura. ¡Qué pequeños resultaban los hombres que iban conmigo! Crecí como una alta llama de tela blanca y cabellos. Si derribaran mi frente los toros bravos saldrían, luto en desorden, dementes, contra los cuerpos humanos. Era mi dolor tan alto, que miraba al otro mundo por encima del ocaso.
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    Definiciones y ejemplosde las principales figuras retóricas