El documento describe dos tipos de fortaleza: física y espiritual. La fortaleza física se refiere a la capacidad física de un individuo para realizar actividades o enfrentar retos, mientras que la fortaleza espiritual es la capacidad emocional de superar situaciones difíciles. El documento usa como ejemplo el personaje de una historia que muestra fortaleza al estar siempre activo y ayudando a otros a pesar de las adversidades, lo que demuestra la importancia de ser fuerte y levantarse después de las caídas.