La fortaleza se define como la capacidad de afrontar las dificultades de la vida con resistencia, insistencia y persistencia. Es un valor importante que permite a las personas levantarse de las caídas y ayudar a otros, y que puede estar ligado a la fe religiosa. Vivimos en un mundo lleno de retos que requieren cultivar la fortaleza interior para poder sortear los problemas y ser vistos como líderes en la sociedad.